Viola "gravemente" el derecho de los padres
Fuente: www.analisisdigital.com
Para la Iglesia española, tal y como está articulada la asignatura Educación para la Ciudadanía son contraproducentes, imponen la ideología de género y el relativismo moral, forma las conciencias y es obligatoria. Así de contundente se manifestó en la rueda de prensa el secretario general y portavoz del Episcopado, monseñor Martínez Camino al termino de la sesión permanente de la CEE.
Mientras la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal trabajaba esta semana en su CCXII reunión, vio la luz la sentencia del Tribunal Supremo sobre los cuatro recursos planteados por padres de alumnos de “Educación para la Ciudadanía”. Matizando que los obispos, a la espera de que las sentencias puedan ser estudiadas y analizadas en profundidad y se haga una eventual declaración, monseñor Martínez Camino señaló que siguen plenamente vigentes las declaraciones de los obispos “La escuela católica. Oferta de la Iglesia en España para la educación en el siglo XXI” (abril 2007) y “Nueva Declaración sobre la Ley Orgánica de Educación (LOE) y sus desarrollos: profesores de Religión y ‘Ciudadanía’” (junio 2007).
Remitiéndose a estas notas, recordó que “el Estado no puede suplantar a la sociedad como educador de la conciencia moral, sino que su obligación es promover y garantizar el ejercicio del derecho a la educación por aquellos sujetos a quienes les corresponde tal función, en el marco de un ordenamiento democrático respetuoso de la libertad de conciencia y del pluralismo social”.
El juicio de la Conferencia Episcopal sobre los Reales Decretos que concretan las enseñanzas mínimas de la asignatura –que tanto revuelo ha suscitado y tantas objeciones de conciencia ha sumado, más de 52.000 en toda España, según datos de Profesionales por la Ética-, afirmó monseñor Martínez Camino, “no varía”. “Tal y como está articulada Educación para la Ciudadanía, supone una formación estatal obligatoria de las conciencias”.
Según explicó, tanto desde el punto de vista formal como del material, “esta Educación para la Ciudadanía es inaceptable”. “El Estado –criticó- no es sujeto de formación de la conciencia, ni aunque fuera la Doctrina Social de la Iglesia”, aclaró. Y es que, según reiteró ayer, el Estado no puede imponer ninguna doctrina porque se viola “gravemente” el derecho de los padres y de las escuelas de ser los sujetos de la formación moral.
De la forma en la que está planteada, señaló, “obliga a tener una conciencia según las leyes del Estado y eso es contrario a la Doctrina de la Iglesia y a la organización de un Estado democrático y de derecho”. “Se arroga –agregó- un papel de educador moral”. Igualmente, se quebranta el derecho de los padres a escoger la educación que quieren para sus hijos, según sus convicciones morales y religiosas, por eso, argumentó, la asignatura de Religión es optativa y voluntaria.
Para el portavoz de los obispos, además de una clara formación de las conciencias, sus contenidos son contraproducentes porque imponen una ideología de género y el relativismo moral. Por el contrario, los obispos han apoyado desde el principio una asignatura “diferente”, que no hubiera invadido el campo de la formación de la conciencia y se hubiera atenido a la explicación del orden constitucional y de las declaraciones universales como Derechos Humanos. “Hubiera sido aceptable, incluso deseable”, señaló.







